Ecología

Tipos de biomas

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Seguro que más de una vez has oído hablar de los ecosistemas o las ecozonas, pero... ¿alguna vez has oído hablar de los biomas?

Un bioma es una parte del planeta que comparte clima, flora y fauna, también conocida como paisaje bioclimático o área biótica. Podríamos decir que los biomas son un conjunto de ecosistemas característicos de una zona, donde influyen cuestiones como la altitud y su latitud, la temperatura o las precipitaciones. Hay varios métodos de clasificación de los biomas, pero lo más simple es diferenciar entre biomas terrestres y biomas marinos.

Biomas terrestres

Depende de la fuente consultada, veremos que se habla de ocho, nueve o incluso 10 biomas terrestres, a los que habría que añadir los marinos. Nosotros nos quedamos con los nueve tipos de bioma terrestres:

Por sus características, unos se localizan en los puntos más fríos del planeta, mientras que otros se corresponden a los ecosistemas desérticos y el resto los encontramos en las zonas templadas de la Tierra.

En cada bioma la tierra nos permite realizar una serie de acciones y cultivos, por lo que según la zona del planeta en la que estemos la flora y la fauna serán de un tipo u otro. No podemos pasar por alto que la acción del ser humano ha provocado una serie de cambios en los biomas. Cuestiones como el cambio climático hacen que las características de los biomas cambien, y que zonas con un bioma terrestre concreto estén adquiriendo las características de otros biomas debido al aumento de las temperaturas y los efectos del clima.

Biomas acuáticos

La gran mayoría de la superficie terrestre está cubierta por agua, así que los biomas acuáticos son los mayoritarios en el planeta. Incluyen todos los océanos, mares, ríos y lagos de la Tierra, e incluso aquí es importante diferenciar entre los biomas marítimos y los biomas de agua dulce. A su vez, los dos tipos de biomas se dividen en dos subcategorías, por lo que podríamos hablar de hasta cuatro tipos de biomas acuáticos sin miedo a equivocarnos. Pero si en los terrestres la diferencia la marca el clima, en los acuáticos la clave está en el agua.

Así, podemos dividir los biomas marinos en biomas de litoral y biomas oceánicos. Un bioma de litoral o nerítico se caracteriza por unas aguas luminosas, de escasa profundidad y con abundancia de nutrientes, lo que permite la presencia de animales como moluscos, tortugas o focas. Por su parte, en los biomas marinos oceánicos, también conocidos como pelágicos, encontramos una banda iluminada combinada con zonas muy profundas a las que la luz no llega, y los animales que allí viven se han tenido que adaptar a la falta de luz y las altas presiones.



Por su parte, los biomas de agua dulce se dividen en los de aguas corrientes -lóticas- y aguas quietas -lénticas-, por lo que ríos y arroyos pertenecerían a la primera categoría y los lagos y lagunas encajan en la segunda. Cuestiones como la profundidad del agua y la temperatura son claves para determinar el tipo de vida que allí se desarrolla, aunque hay que tener en cuenta que no tienen por qué ser grandes cuerpos de agua.

Finalmente, hay que destacar el bioma de los arrecifes de coral, que a menudo se incluye dentro de los oceánicos aunque son dos biomas independientes. El más conocido de todos es la Gran Barrera de Coral australiana, aunque el más diverso está en Indonesia. Se desarrollan en zonas de aguas cálidas, poco profundas. Es uno de los biomas más productivos, con una gran diversidad de vida vegetal, que incluso supera a la animal.

 

Con esta clasificación sobre los biomas de la Tierra, podrás conocer más a fondo la composición de los diferentes biomas que podemos encontrar alrededor del mundo.

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