Desarrollo sostenible

Si queremos que la generaciones futuras puedan disfrutar del mismo planeta en el que vivimos es necesario empezar a trabajar por un desarrollar un mundo más sostenible y en el que se para la sangría de autodaño que se está produciendo en la actualidad. El sistema actual en el que vivimos en insostenible debido a algunos factores determinantes como el consumo frenético de recursos, la contaminación generada o las desigualdades sociales. Por ello, el desarrollo sostenible es fundamental conservar el medioambiente para garantizar la supervivencia de este mundo tal y como lo conocemos.



Para los que todavía no conocen en profundidad este concepto, es necesario comprender que el desarrollo sostenible tiene como objetivo satisfacer las necesidades actuales de la sociedad pero sin comprometer los recursos de las próximas generaciones que vivirán en este mundo. No se trata de retroceder en los avances que se han conseguido durante los últimos años, sino que se busca continuar con nuestra evolución pero minimizando al máximo el impacto o las consecuencias negativas que tenga en el medio ambiente y las personas.

Tipos de desarrollo sostenible

En muchas ocasiones, pensamos que el desarrollo sostenible solo se preocupa por el medioambiente. Sin embargo, debemos tener en cuenta que este modelo posee 3 pilares fundamental en su actuación, que se preocupan por proteger el entorno natural en el que vivimos, el progreso de toda la sociedad y un crecimiento económico equitativo.

  • Sostenibilidad económica: el desarrollo de la economía debe ser igualitario y que beneficie a todas las personas que forman parte de la sociedad.
  • Sostenibilidad ambiental: el progreso económico no puede conllevar el agotamiento de los recursos y el daño al medio ambiente. Por ello, se buscan un desarrollo de las energías renovables, un consumo responsable y una protección de la naturaleza.
  • Sostenibilidad social: trabaja por la igualdad de oportunidades en todas las personas. Tiene como objetivos la eliminación de la pobreza y el acceso de todos los integrantes de la sociedad a las necesidades. Es imprescindible la igualdad de derechos entre personas, evitando la discriminación, por edad, raza o sexo.