Certificación energética

Todas las viviendas y edificios de los Estados que componen la Unión Europea poseen una calificación en función de sus características energéticas. Esta calificación viene dada por técnicos especializados que realizan una valoración atendiendo a parámetros de eficiencia energética. Después de esto la vivienda recibe un certificado en el que se incluye la calificación recibida.

La calificación energética de las viviendas

La calificación energética es una exigencia impuesta a través de una directiva europea en relación a la eficiencia energética de los edificios.  De esta forma se establece que todas las viviendas que se alquilen o vendan a partir del 1 de enero de 2013 deben contar con un certificado de eficiencia energética. De esta forma también se establecen los métodos básicos para la certificación energética de las viviendas, que dependerá de cada una de las Comunidades Autónomas.

Los certificados de eficiencia energética muestran cuáles son las condiciones de eficiencia energética de una vivienda. Para ello, se realiza un estudio de las características de la vivienda y los electrodomésticos que posee. Con el certificado de eficiencia energética se entrega la llamada "etiqueta energética", que determina la calificación de la vivienda en términos de eficiencia energéticas. Esta etiqueta energética es como la nota recibida en el examen energético realizado que se califica con una letra dentro de una escala que va desde la A hasta la G.

¿De qué depende la calificación energética?

La calificación energética de una vivienda o edificio dependen de diferentes factores que se dividen en dos grupos que son las demandas de la vivienda y las emisiones de CO2 realizadas. Por un lado, se estudian las demandas de la viviendas, es decir, las necesidades que poseen. Estas van íntimamente relacionadas con el diseño o el tipo de construcción del edificio, el aislamiento, la calidad de los materiales utilizados, la orientación o el lugar donde se encuentre. Por otro lado, las emisiones dependen de los diferentes electrodomésticos que posea la casa, las instalaciones de los aires acondiciones, calefacción, agua caliente, etc. Ademas, también se valora el combustible utilizado, de forma que las energías renovables son los que mayor calificación aportan.



Sin embargo, debemos tener en cuenta que existen escalas en función del tipo de vivienda y las zonas geográficas, por lo que no podemos comparar la calificación energética en diferentes partes del país. Por ejemplo, no es lo mismo una vivienda unifamiliar en el norte que un edificio grande en el sur del país. Es posible que una vivienda en el norte emita más CO2 pero, aun así, posea una mejor calificación.

Si quieres conocer más información aquí podrás resolver todas tus dudas acerca del certificado de eficiencia energética y cómo conseguirlo. En la actualidad es conveniente saber toda la legislación sobre este tema para actuar de forma legal: