Sostenibilidad

¿En qué consiste la sostenibilidad social y ambiental?

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Con el tiempo, el ser humano se ha vuelto más consciente del impacto de sus acciones. En los últimos años se ha hecho patente la necesidad de cuidar el planeta e intentar de contaminar lo menos posible. Por ello, se ha ido desarrollando iniciativas para ayudar al planeta al reciclar, reutilizar y reducir sus residuos. Además,  llevar a cabo acciones sostenibles no implica la destrucción de nuestra rutina. Al contrario, con el tiempo la mejora. En consecuencia, para poner en la práctica estas acciones es crucial saber en qué consiste la sostenibilidad social y ambiental.

¿Qué es la sostenibilidad?

El concepto de sostenibilidad nace de la preocupación por el estado de nuestro planeta (Sachs, 2016) y hace referencia a acciones concretas. Entonces, son las que no afectan de forma negativa al ni al entorno ni a los animales que viven en él. Así mismo, una acción sostenible implica que, al llevarla a cabo, no perjudicamos al medioambiente. Por lo tanto, esa actividad puede repetirse en el tiempo porque no destruye el ecosistema y utiliza fuentes renovables.



Los avances en sostenibilidad se aplican a diversas áreas como los transportes, agricultura, ropa, etc. En definitiva, lo importante es evitar la producción excesiva de residuos no degradables. De esta manera, no proporcionar consecuencias dañinas al medioambiente. En consecuencia, la sostenibilidad es una medida que el ser humano ha tomado para evitar una mayor degradación del planeta. Gracias a una actividad sostenible prolongada se reduce la contaminación y, por consiguiente, la calidad de vida mejora.

¿Qué tipos de sostenibilidad existen?

Cuando hablamos de sostenibilidad, nos encontramos con dos tipos importantes: la sostenibilidad ambiental y social.

Sostenibilidad ambiental

En primer lugar, la sostenibilidad ambiental hace referencia a que la relación con el ambiente no sea perjudicial para este. Además, implica que estas relaciones pueden perdurar en el tiempo. Cuando la actividad que se realiza tiene un impacto lo suficientemente pequeño como para que este no se degrade. Para saber si la actividad es sostenible se tiene en cuenta la diversidad animal y vegetal, la conservación del agua, etc. Un buen ejemplo de actividad sostenible es una que contribuye al mantenimiento del ecosistema en el que tiene lugar. Esto supone un beneficio para las dos partes.

Sostenibilidad social

El segundo tipo de sostenibilidad, como ya hemos dicho, es la social. En este caso se aplica a la forma de vida de una comunidad concreta, como los pueblos. Esta consiste en garantizar que las actividades se desarrollen sin perjudicar a las comunidades relacionadas. Un ejemplo sería una actividad que se desarrolle con la materia prima que se produce en un pueblo. La comunidad pequeña administra su actividad y la grande sigue con su producción gracias a que se mantiene la relación entre ellas.

Conciencia social

A lo largo de los años el ser humano ha desarrollado conciencia social y gracias a eso ha habido un cambio.  De hecho, ha empezado a haber una preocupación por el entorno y por cómo nos relacionamos con él y entre nosotros. Por esa razón, ahora, los habitantes piensan en el comercio justo y en materiales cuya producción no contamine. En pocas palabras, se está dando un nuevo enfoque a las actividades humanas para que sean sostenibles. En definitiva, la sostenibilidad social y ambiental es el futuro de muchas comunidades, ecosistemas y actividades importantes para el ser humano.

Ahora que conoces un poco más la sostenibilidad ambiental y social, proponte mejorar tus actividades. Realiza acciones que no contaminen y respeta la relación entre comunidades. ¡El planeta avanzará un paso más!

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