Sostenibilidad

Los elementos básicos que debe reunir un embalaje para ser sostenible

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El cuidado del medio ambiente es un aspecto que ha cobrado una gran relevancia en los últimos años. Tratar de buscar un estilo de vida que no perjudique al planeta resulta un factor fundamental en la sociedad actual.

En este caso, escoger un embalaje eco friendly es un pequeño cambio que ayudará a proteger nuestro entorno. Sin embargo, ¿qué aspectos básicos debe reunir para ser una opción sostenible? ¡Te lo contamos a continuación!

¿Qué es un embalaje sostenible?

Los embalajes sostenibles están fabricados a partir de materiales con modelos de producción eficientes, reutilizables y reciclables. Comprar virutas de madera o papel Kraft compostable es una gran elección, ya que este tipo de materiales protegen el producto y también el medioambiente.

Su uso tiene el principal objetivo de minimizar la huella que dejan en el planeta. Y, al mismo tiempo, tratan de garantizar la calidad y la protección de los productos.

Elementos básicos para que un embalaje sea sostenible

Un embalaje sostenible debe contar con cinco elementos básicos, que se conocen como las cinco erres del reciclaje. Consisten en:

  1. Reducir el consumo de embalaje.
  2. Reutilizar dichos embalajes.
  3. Reemplazar los embalajes de alto impacto medioambiental o no reciclables por alternativas sostenibles.
  4. Renovar los embalajes y escoger aquellos que están fabricados a partir de materias primas renovables.
  5. Reciclar.

Ahora que ya conoces las cinco erres del reciclaje, es el momento de decantarte por un embalaje adecuado y, sobre todo, que cuide el planeta.

Elegir el embalaje correcto: Todo lo que debes saber

Si quieres seleccionar un embalaje que fomente la sostenibilidad, debes tener en cuenta algunos de aspectos básicos:

  • Que estén fabricados con pocos materiales y que, aquellos que se usen, sean sostenibles. En este caso, lo más recomendable es que se utilice el envase y el embalaje que sea imprescindible.
  • Que tengan poco volumen y sean ligeros de peso.
  • Que no utilicen materiales como el plástico o reduzcan su uso.
  • Que cumplan con un ciclo de vida sostenible desde la fabricación hasta el transporte. También se incluye el posterior reciclado y la energía y el agua empleada.
  • Que se puedan reutilizar.
  • Que tengan un menor impacto en la salud y no presenten elementos químicos peligrosos.

Ejemplos de embalaje sostenible: La viruta de madera

Un ejemplo de embalaje sostenible es la viruta de madera. Este material se utiliza desde hace más de 150 años en distintos sectores. Entre ellos, en la ganadería, la viticultura, la cosmética o el arte.



Además de ser ecológica y 100 % natural, la viruta de madera es una alternativa económica y biodegradable en comparación con las virutas de relleno clásicas. Este material presenta una excelente resistencia a la compresión, así como una buena absorción y un magnífico aislamiento térmico.

Asimismo, permite economizar el transporte y ganar espacio de almacenamiento. Por tanto, ayuda a proteger los objetos y productos de manera eficaz y ecológica. Otra de las ventajas de este material es que protege contra las vibraciones y los choques.

Al mismo tiempo, es totalmente seguro. Por este motivo, se puede utilizar para transportar fruta y verduras, entre otros alimentos. Por último, la viruta de madera se utiliza también para destacar productos dentro de su embalaje. Asimismo, este material le da un estilo natural y ecológico al packaging.

¿Es recomendable el uso de estos materiales para un correcto embalaje?

Sí, ya que estos materiales contribuyen a la reducción de desechos y proporcionan una segunda vida al material. Por otro lado, limitan el empleo de materias primas vírgenes y suponen un ahorro económico.

Por esta razón, los embalajes sostenibles son el presente y el futuro en las empresas y negocios.

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