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No tenemos mucho tiempo que perder. Los expertos en temas de medioambiente tienen claro que hay daños que ya difícilmente son reversibles, por lo que aún es más importante ponerse ya manos a la obra para frenar que el deterioro del planeta vaya a más. La lluvia ácida es uno de los agentes contaminantes que más afectan nuestra planeta. Por ello, es importante conocer qué podemos hacer para solucionar el problema de la lluvia ácida y evitar los graves daños.
La diversidad de factores que contribuyen aumentar el fenómeno de la lluvia ácida es una moneda de dos caras, por un lado abre un amplio abanico de posibilidades de actuación, pero a la vez resulta muy complejo controlar todos esas áreas. Es responsabilidad de todos participar de estas acciones, los gobiernos y también los particulares. ¡Ninguno podemos eludir nuestra parcela de participación!
Enlazando con la idea antes citada, las medidas para rebajar la incidencia de la lluvia ácida se tienen que tomar en diferentes ámbitos, pero todos ellos igual de trascendentes. Básicamente, las líneas de actuación se tienen que dirigir hacia el fomento de las energía que no emiten los elementos químicos que están en el origen de este fenómeno, el control de estas emisiones y la toma de conciencia de los ciudadanos sobre su importante contribución a esta contaminación con determinadas acciones cotidianas.
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Hay responsables políticos que ya se han puesto en marcha hace tiempo. Es el caso del Ejecutivo sueco que ya a finales de los 80 aprobó un plan para investigar y evitar la desaparición de sus bosques, que ya en ese momento era preocupante y cuyo principal causa era precisamente la lluvia ácida. Así que por parte de los gobiernos y autoridades internacionales, estas son las decisiones que ya no pueden demorarse:
Pero, recordemos que los ciudadanos también tenemos nuestro granito que aportar en esta reducción de la lluvia ácida, con gestos sencillos pero que debemos incorporar a nuestro día a día como:
Y, entre las cosas que puedes hacer para evitar la lluvia ácida, ¡date el capricho de plantar un árbol!