Contaminación

Los problemas de la contaminación marina

Los mares y océanos suponen un 70 % de la superficie terrestre. Hasta hace poco, se creía que, por su volumen, podían absorber la contaminación y diluir sus efectos. Por ello, se vertían grandes cantidades de residuos en el agua. Sin embargo, se ha demostrado que la contaminación marina está siento el gran dilema de muchos países. ¿Sabes cuáles son los problemas de la contaminación marina?

¿Qué materiales contaminan los mares?

Veamos cuáles son los materiales más letales para el ecosistema marino:

Envases y confecciones plásticos

Algunos tipos de plásticos pueden tardar hasta cinco siglos en descomponerse. Los más grandes pueden enredarse con la fauna y permanecen mucho tiempo en el agua. Además, con el tiempo se fragmentan y los animales pueden confundirlos con comida. Esto los lleva alimentarse de ellos, causando la muerte o su inclusión en las cadenas tróficas al comérselos otros animales.

El mayor problema es que siguen acumulándose día a día en el agua. Esto se produce en gran medida por el turismo costero. La mayoría de los plásticos que se encuentran en los mares son vasos o botellas.

Residuos de metales pesados

Estos suponen una amenaza a medio plazo para la vida animal y humana. Esto se debe a que una vez ingeridos, tardan años en eliminarse y se acumulan en el organismo. Aumenta el riesgo ya que si los ingieren los animales; de nuevo, el ser humano se encuentra al final de esta cadena trófica.

Hay multitud de metales en el agua, cada uno con diferentes efectos sobre los animales y sobre las personas. Por ejemplo, el cadmio, utilizado en pinturas o como anticorrosivo, provoca problemas en los riñones y fragilidad en los huesos.

Residuos radiactivos

Estos son los que representan el peligro más difícil de medir y a más largo plazo. Este veneno invisible e imperceptible se ha acumulado en el fondo de nuestros mares. En el caso de la radiación, se han tomado medidas por parte de la ONU. Por suerte, el origen de estos residuos radiactivos está tan acotado a las industrias energéticas que es fácil ponerle freno a su vertido.



Entrada Relacionada

Ver más: Estas son las causas y los peligros de la contaminación radiactiva

Los compuestos orgánicos

Los plaguicidas y los fertilizantes suelen llegar a los mares a través de los ríos. Sin embargo, también pueden filtrarse a través del suelo, por lo que sus efectos no se limitan al agua salada. Un caso ampliamente estudiado de agua marina contaminada por estas sustancias es el mar de Aral. Los estudios realizados allí asociaron los plaguicidas a problemas respiratorios, cáncer y deformaciones durante la gestación.

Explotación de hidrocarburos

Los combustibles fósiles pueden llegar al mar por fallos en los barcos de transporte. Pero, incluso sin esos accidentes, muchos barcos dejan una pequeña parte de su combustible en el agua.

Los efectos de un gran derrame son bastante conocidos, pues suelen copar los titulares. Provocan la asfixia de la fauna y la flora y se extienden mediante las corrientes marinas por una gran superficie y por el lecho marino. Sin embargo, no hay que olvidar que los pequeños vertidos que dejan muchos barcos también conllevan un riesgo por toxicidad.

Consecuencias de la contaminación marina

Muchas especies marinas son especialmente vulnerables a la contaminación ya que mucho sobreviven filtrando agua para alimentarse y reteniendo todos los residuos en el proceso. Algunos ejemplo son:

  • los corales
  • los moluscos
  • el plancton

Estos conjuntos de organismos son gran parte de la base de la alimentación de los animales marinos. La desaparición de una sola especie puede conllevar la desaparición de todo un ecosistema. Sea por falta de alimento o porque esa especie era la base de un ecosistema.

Muchos expertos sugieren que es importante la toma de decisiones legislativas a este respecto. Sin embargo, en algunos casos, al final depende del conjunto de la población el evitar que ciertas sustancias terminen en nuestras aguas.

  • ¿Te ha servido de ayuda?
  • No
Compartir
Publicado por
David López